martes, 17 de julio de 2012

“Introducción al pensamiento de F. Nietzsche” - Agosto de 2012




Presentación

“Dios ha muerto”, así reza la contundente aseveración que la voz de Friedrich W. Nietzsche hace valer y la cual busca multiplicarse - potenciando su eco - en aquellos corazones propios de los «espíritus libres» [Freigeister], para los cuales la opresiva sensatez del sentido común - en sus diversas manifestaciones – no es sino el germen que torna al Hombre un ser inferior, enfermizo, inútil; en suma, incapaz de soportarse en su irreductible multiplicidad y, por eso, impotente para superarse a sí mismo.
Se trata de una propuesta destinada a indagar, sin pretensiones de erudición, sobre el significado del «ocaso de los Ídolos» - esto anuncia el filósofo -, y para ello será preciso ser «guerrero», ya que la Sabiduría, en tanto mujer, no ama sino a quien es capaz en su dureza de soportar otro camino que el del “pensamiento calculador”, ese modo patológico de conocer que se anticipa, que busca siempre ya-saber de antemano qué será y que, precisamente por su estirpe mórbida, aborrece de todo «quizá» [vielleicht], de toda abertura.
Estimamos que el pensamiento de Friedrich W. Nietzsche en cuanto tal carece de sentido [Bedeutung, recuérdese que, en alemán, también significa «valor»), y que el mismo debe ser precisado en el marco de una apuesta de lectura. Lectura singular que nos posibilite tomar la palabra y contribuir a sostener una perspectiva polémica. Por eso, tomaremos al pensamiento del filósofo en su articulación con el discurso psicoanalítico, ya que creemos que este último se orienta justamente en esa dirección destinada a cuestionar las ilusiones humanas – demasiado humanas – que coartan las posibilidades de pensar críticamente, de crear más allá de lo dado y de transformar nuestra realidad.     
Luis F. Langelotti 



Condiciones formales de participación en la actividad

-      Inicio: Sábado 4 de Agosto de 2012 a las 11:00hs. Finaliza: 25-8-2012.
-      4 (cuatro) encuentros de 2 (dos) horas de duración.
-      Arancel: $200 (pesos doscientos), que deberán ser abonados con anticipación para reservar su vacante (hasta una semana antes del inicio).
-      Cantidad máxima de participantes: 15 (quince)
-      Coordina: Lic. Luis F. Langelotti
-      Inscripción a: losange_@hotmail.com enviando DNI, nombre completo y un número de teléfono.
-      Se entregarán certificados de asistencia.


“Una multiplicidad que exige diversificación. Este loco cuerpo que puja, no es más que una ingente sumatoria de discontinuidades. Quien quiera aprender qué es el laberinto, deberá ser discípulo de su cuerpo, primero. Juego abierto, aventura de la incerteza, ¡cuánto sufrimiento nos ha de producir tener que elegir cada vez, sin fórmulas que nos garanticen anticipadamente lo correcto y lo incorrecto, qué será lo bueno, qué será lo malo! Sólo queda arriesgar, atravesar la multiplicidad, diversificarse junto al Ser – que, en tanto múltiple, no es – y transitar el quizá, el riesgo de no saber qué será de nosotros, en nuestra apuesta. Porque nosotros somos la ficha en el tablero y se juega en cada instante y decisión nuestro más íntimo destino. Nuestro cuerpo se intensifica en su sentir al vislumbrar que tener que elegir se hace imperioso. Y no existe sino una fe, una creencia, una intuición. Así, tal vez, proceda quien haga de la vida su amor. Quiero decir: dejando que la cosa marche sin muchas precisiones, pero apostando fuerte, no reduciendo el entusiasmo a causa de la in-garantía existencial, sino al contrario, afirmando más la vida cuanto que menos ésta tiene de pre-fabricada.”

viernes, 6 de julio de 2012

El amor, vaga conjetura



El amor, vaga conjetura
Pecaminosa rosa
caliente frente de orillas
no termina de no terminar su misterio

Mirada entrecerrada de siluetas
No es preciso, el precio hizo
se apaga el carbón del anillo
sonidos a la noche

Almohada, salir del Sueño
bailar su fe, cantar su abrigo
sentir su pecho frío
darle calor de mi SER

Una bonita mujer, que canta mi ritmo
lo sé, es fácil caer bajo
pero quiero mantenerme en pie
para vivirla del mejor modo

[La imagen corresponde al pintor argentino Ricardo Carpani]