miércoles, 29 de febrero de 2012

Curso Marzo 2012: "Introducción a la obra de Jacques Lacan"


Presentación y Objetivos


"Se trata de una actividad destinada a brindar las herramientas fundamentales relativas al discurso del psicoanalista francés Jacques Lacan. Se abordarán los conceptos principales de tal autor, pero siempre intentando realizar una presentación en... la cual una lógica deje entreverse y no una mera exposición acabada de un saber ya legitimado, sin fisuras.


La propuesta se inserta en un intento de formación y transmisión crítica, más allá de los dogmatismos habituales en donde se sostiene la quimera de un Maestro que “sabe” y un alumno que “ignora”. En tal sentido, la modalidad de trabajo no excluye el debate y el cuestionamiento de aquello que hace a la doctrina analítica.


El psicoanálisis es hijo de la experiencia y no de la especulación. Esta remisión insoslayable a la clínica, hace del psicoanálisis un pensamiento crítico y el origen de una experiencia ética sin precedentes, permitiéndonos relativizar la perspectiva que ve en él una simple concepción “psicopatológica”.


Consideramos que el giro producido en el campo analítico por Jacques Lacan acentúa este quiebre inducido por el mismo Freud en la cultura. Su consigna fundamental, “el retorno a Freud”, da cuenta de un original intento de sustraer al psicoanálisis de su pegoteo con morales diversas, sean estas laicas o religiosas. La introducción formalizada del orden del lenguaje, del campo del goce y del conflicto del deseo, hacen de la enseñanza de Jacques Lacan un capítulo insustituible en lo que a la formación analítica respecta, en tanto apuesta a la singularidad de cada sujeto, allende las categorías clasificatorias a las que se preste adherencia. Nuestra apuesta se inscribe en el sentido de revalorizar ese deseo: el que sostiene más allá de toda sobredeterminación, una convicción en la causa."

- Sábado 24 de Marzo de 2012, Flores (Rivadavia y Carabobo).

- 4 encuentros de 2 horas de duración

- Inscripción e informes: losange_@hotmail.com

viernes, 10 de febrero de 2012

«Freud y el deseo del psicoanalista» - Grupo de los Viernes, Año 2012

Este año nos proponemos indagar en relación a la cuestión del «deseo del psicoanalista», tomaremos para ello distintas referencias bibliográficas, comenzando por, desde luego, las de S. Freud y Jacques Lacan.


La temática del «deseo del psicoanalista» nos interroga en el punto en el cual se introduce como una de las originalidades más subversivas de la lectura crítica - denominada "retorno a Freud" - del analista francés. Es nuestra apuesta poner a prueba dicho carácter polémico y original, tratando de articular el concepto con otras nociones del discurso psicoanalítico como lo son, por ejemplo, la transferencia, el objeto a, la dirección de la cura, la interpretación.


Dice Lacan en 1964: "No hay en el asunto solamente lo que el analista quiere hacer de su paciente. También hay lo que el analista quiere que su paciente haga de él". El vínculo analítico se presenta como un campo permanente de interrogación donde el orden de lo no-sabido afecta también al analista. A esto se refiere Lacan cuando plantea que el analista debe pagar con su "juicio" (por ejemplo, en su Seminario del 22 de Junio de 1960); a saber, que el analista "no puede saber qué hace en psicoanálisis"; "una parte de esa acción permanece velada para él mismo".


Algo se circunscribe como foráneo al terreno de la conciencia, comunicación "de inconsciente a inconsciente" - decía Freud. Exacto, a condición de no suponer que el inconsciente es algo que sería independiente de la estructura definida por «la palabra».


Hablar del concepto de «deseo del psicoanalista» nos llevará a realizar un recorrido por diversos senderos en donde nuestra lectura personal tendrá que jugarse necesariamente para poder arribar a fórmulas que excedan lo trillado, lo ya sabido. No nos anima un afán investigativo ingenuo, universitario, academicista, inconsecuente. No. Nos convoca nuestro lugar como psicoanalistas, nuestro deseo clínico - para llamarlo de algún modo. Es por esta razón que trataremos de situar lo admitido, lo consagrado pero para cuestionarlo. Cuestionar, principalmente, lo admitido por nosotros mismos y no tanto lo que otros dan por admitido, por consagrado. Allí se haya la veracidad de un «espíritu libre»; a saber, que se atrave a polemizar consigo mismo más que con algún Otro fantasmático que le sería hostil. Polemizar consigo mismo implica apuntar a derribar esos ideales que nos obturan los caminos del pensar no-calculador.


La herramienta: la lectura y la charla palabrera. Conversar es darle lugar al no-saber y a cierto margen de indeterminación. Nos pondremos así de cara a lo desconocido, a lo ignorado no tanto del otro, sino fundamentalmente de nosotros mismos. Estimamos que este posicionamiento de trabajo no es ajeno a la lógica implícita en la propuesta lacaniana que habla de un «deseo del psicoanalista». Este posicionamiento a «mar abierto» que nos convoca en cuanto que marineros dispuestos a soportar el viento y la marea del sin-sentido. Pues bien, naveguemos.


Buenos Aires, Febrero 2012.

miércoles, 1 de febrero de 2012

"Destino del Canto"


Nada resulta superior al destino del canto.

Ninguna fuerza abatirá tus sueños,

porque ellos se nutren con su propia luz.

Se alimentan de su propia pasión.

Renacen cada día, para ser.


Sí, la tierra señala a sus elegidos.

El alma de la tierra, como una sombra, sigue a los seres

indicados para traducirla en la esperanza, en la pena,

en la soledad.


Si tú eres el elegido, si has sentido el reclamo de la tierra,

si comprendes su sombra, te espera

una tremenda responsabilidad.

Puede perseguirte la adversidad,

aquejarte el mal físico,

empobrecerte el medio, desconocerte el mundo,

pueden burlarse y negarte los otros,

pero es inútil, nada apagará la lumbre de tu antorcha,

porque no es sólo tuya.

Es de la tierra, que te ha señalado.

Y te ha señalado para tu sacrificio, no para tu vanidad.


La luz que alumbra el corazón del artista

es una lámpara milagrosa que el pueblo usa

para encontrar la belleza en el camino,

la soledad, el miedo, el amor y la muerte.

Si tú no crees en tu pueblo, si no amas, ni esperas,

ni sufres, ni gozas con tu pueblo,

no alcanzarás a traducirlo nunca.

Escribirás, acaso, tu drama de hombre huraño,

solo sin soledad...

Cantarás tu extravío lejos de la grey, pero tu grito

será un grito solamente tuyo, que nadie podrá ya entender.


Sí, la tierra señala a sus elegidos.

Y al llegar el final, tendrán su premio, nadie los nombrará,

serán lo "anónimo",

pero ninguna tumba guardará su canto...


(Atahualpa Yupanqui - en quechua, "el que viene de lejanas tierras para decir algo" - ,

seudónimo de Héctor Roberto Chavero Haram, 1908 – 1992.)