jueves, 26 de enero de 2012

"Principiando el Nuevo Año..."






"Una multiplicidad que exige diversificación. Este loco cuerpo que puja, no es más que una ingente sumatoria de discontinuidades. Quien quiera aprender qué es el laberinto, deberá ser discípulo de su cuerpo, primero. Juego abierto, aventura de la incerteza, ¡cuánto sufrimiento nos ha de producir tener que elegir cada vez, sin fórmulas que nos garanticen anticipadamente lo correcto y lo incorrecto, qué será lo bueno, qué será lo malo! Sólo queda arriesgar, atravesar la multiplicidad, diversificarse junto al Ser – que, en tanto múltiple, no es – y transitar el quizá, el riesgo de no saber qué será de nosotros, en nuestra apuesta. Porque nosotros somos la ficha en el tablero y se juega en cada instante y decisión nuestro más intimo destino. Nuestro cuerpo se intensifica en su sentir al vislumbrar que tener que elegir se hace imperioso. Y no existe sino una fe, una creencia, una intuición. Así, tal vez, proceda quien haga de la vida su amor. Quiero decir: dejando que la cosa marche sin muchas precisiones, pero apostando fuerte, no reduciendo el entusiasmo a causa de la in-garantía existencial, sino al contrario, afirmando más la vida cuanto que menos esta tiene de pre-fabricada.”

Buenos Aires, Enero 2012.

viernes, 20 de enero de 2012

"Nosotros los incomprensibles"




"¿Nos hemos quejado alguna vez de que no nos comprenden, de que nos ignoran, de que nos confunden con otros, de que nos calumnian, deque no nos escuchan o de que apenas lo hagan? Eso es precisamente lo que nos ha tocado afrontar, y lo que nos seguirá tocando por mucho tiempo. Digamos, modestamente, hasta 1901; y eso es también nuestra distinción; no nos valoraríamos bastante a nosotros mismos, si deseáramos que fuese de otro modo. Nos dejarnos confundir. Estamos creciendo y en nuestro cambio perpetuo nos desprendemos de las cortezas viejas, estrenamos piel nueva cada primavera, no dejamos de ser cada vez más jóvenes, más futuros, más elevados y más fuertes,echamos raíces cada vez con más fuerza en lo profundo –en el Mal–, mientras a la vez abrazamos el cielo siempre con más amor y amplitud y absorbemos su luz, cada vez más sedientos, con todas nuestras ramas y todas nuestras hojas. Crecemos como los árboles –como todo lo que vive, ¡qué difícil es comprender esto!–. Crecemos no sólo por un lado, sino por todas partes, no en una dirección, sino tanto hacia arriba y hacia fuera como hacia dentro y hacia abajo. Nuestra fuerza actúa a la vez en el tronco, en las ramas y en las raíces, no nos corresponde hacer algo por separado ni ser algo separado... Esto, como he dicho, es lo que nos ha tocado afrontar; crecemos hacia lo alto, ¡y eso debería ser nefasto para nosotros, pueshabitamos cada vez más cerca del rayo! Tanto mejor, no por eso lo vamos a honrar menos, y permanece lo que no queremos compartir ni comunicar: la fatalidad de la altura, nuestra fatalidad."


(Aforismo 371, "La Gaya Ciencia". La imagen, "El soñador" de Caspar David Friedrich.)

domingo, 8 de enero de 2012

"La amistad de las estrellas"


"Éramos amigos y nos hemos vuelto extraños. Pero está bien que sea así, y no queremos ocultarnos ni ofuscarnos como si tuviésemos que avergonzarnos de ello. Somos dos barcos y cada uno tiene su meta y su rumbo; bien podemos cruzarnos y celebrar juntos una fiesta, como lo hemos hecho - y los valerosos barcos estaban fondeados luego tan tranquilos en un puerto y bajo un sol que parecía como si hubiesen arribado ya a la meta y hubiesen tenido una meta. Pero la fuerza todopoderosa de nuestras tareas nos separó e impulsó luego hacia diferentes mares y regiones del sol, y tal vez nunca más nos veremos - tal vez nos volveremos a ver, pero no nos reconoceremos de muevo: ¡los diferentes mares y soles nos habrán trasformado! Que tengamos que ser extraños uno para el otro, es la ley que está sobre nosotros: ¡por eso mismo hemos de volvernos más dignos de estimación uno al otro! ¡Por eso mismo ha de volverse más sagrado el recuerdo de nuestra anterior amistad! Probablemente existe una enorme e invisible curva y órbita de estrellas, en la que puedan estar contenidos como pequeños tramos nuestros caminos y metas tan diferentes -¡elevémonos hacia ese pensamiento! Pero nuestra vida es demasiado corta y demasiado escaso el poder de nuestra visón, como para que pudiéramos ser algo más que amigos, en el sentido de aquella sublime posibilidad. Y es así como queremos creer en nuestra amistad de estrellas, aun cuando tuviéramos que ser enemigos en la tierra."


(Busto de Nietzsche por Klinger)

lunes, 2 de enero de 2012

"Introducción a la obra de Jacques Lacan"


"Se trata de una actividad destinada a brindar las herramientas fundamentales relativas al discurso del psicoanalista francés Jacques Lacan. Se abordarán los conceptos principales de tal autor, pero siempre intentando realizar una presentación en la cual una lógica deje entreverse y no una mera exposición acabada de un saber ya legitimado, sin fisuras.
La propuesta se inserta en un intento de formación y transmisión crítica, más allá de los dogmatismos habituales en donde se sostiene la quimera de un Maestro que “sabe” y un alumno que “ignora”. En tal sentido, la modalidad de trabajo no excluye el debate y el cuestionamiento de aquello que hace a la doctrina analítica.
El psicoanálisis es hijo de la experiencia y no de la especulación. Esta remisión insoslayable a la clínica, hace del psicoanálisis un pensamiento crítico y el origen de una experiencia ética sin precedentes, permitiéndonos relativizar la perspectiva que ve en él una simple concepción “psicopatológica”.
Consideramos que el giro producido en el campo analítico por Jacques Lacan acentúa este quiebre inducido por el mismo Freud en la cultura. Su consigna fundamental, “el retorno a Freud”, da cuenta de un original intento de sustraer al psicoanálisis de su pegoteo con morales diversas, sean estas laicas o religiosas. La introducción formalizada del orden del lenguaje, del campo del goce y del conflicto del deseo, hacen de la enseñanza de Jacques Lacan un capítulo insustituible en lo que a la formación analítica respecta, en tanto apuesta a la singularidad de cada sujeto, allende las categorías clasificatorias a las que se preste adherencia.
Nuestra apuesta se inscribe en el sentido de revalorizar ese deseo: el que sostiene más allá de toda sobredeterminación, una convicción en la causa."