martes, 19 de noviembre de 2013

"Raras veces"




"Raras veces nos encontramos con nuestro deseo. Habitualmente, deambulamos mortecinos por las calles que forjan las demandas del otro. Sin saber que lo sabemos, caminamos por entre significantes englobantes que circunscriben una Ciudad, la ciudad que hace de ese otro un panóptico inasible.
Raras veces nos encontramos con nuestro deseo. Pero cuando eso pasa, nos encontramos con nuestra identidad en falta, carencia de una esencia que nos conmina a actuar, en el tránsito pseudo maníaco de redescubrirnos otra vez. Y en ese cada vez y cada vez, sorteamos la angustia paralizante, el vértigo infantil que nos detiene frente al abismo del ser, que es también el abismo de la nada, punto mudo del otro, fondo ausente donde jamás se terminaría de caer.
Raras veces nos encontramos con nuestro deseo. Tal vez, él nos encuentra a nosotros, cuando lo dejamos de buscar. Cuando dejamos de buscar hedonistamente el placer, la quietud, la comodidad. El deseo parte de una interdicción frente a esa pulsión viscosa, cuya ansia es lo inanimado absoluto. El deseo es animado y es animarse a perder esa parcela de seguridad ilusoria que llamamos “ego”.
Raras veces nos encontramos con nuestro deseo. Quizá acaezca semejante fortuna, cuando soltamos el fetiche que nos hacía abordarlo. Cuando cerramos los ojos y ponemos el cuerpo, cuando callamos la razón y nos abrimos a sentir. El cuerpo como multiplicidad que no cuaja con pretensiones de armonía, de completitud.
Raras veces, sí, aunque seamos artistas por naturaleza ya que siempre estamos motorizados por el deseo, aún cuando nos defendamos de él recorriendo por las calles del otro. En toda Ciudad hay suburbios. Más allá del centro hay esquinas no transitadas. Lejos de los lugares comunes existen baldosas que nadie pisó.

Raras veces nos encontramos con nuestro deseo. Más allá de la ciudad del otro y sus palabras vueltas órdenes, el campo del deseo. Donde no se come comida rápida – fast food -, sino vacío. Salir un poco del centro para disfrutar en los márgenes. Punto ciego del panóptico en el que nos queremos encerrar. Punto ciego que nos saca del espejo de las opiniones admitidas donde los prejuicios obturan la experiencia." 

Buenos Aires, Octubre de 2013.
Música Moby. Video: David Lynch.