viernes, 20 de enero de 2012

"Nosotros los incomprensibles"




"¿Nos hemos quejado alguna vez de que no nos comprenden, de que nos ignoran, de que nos confunden con otros, de que nos calumnian, deque no nos escuchan o de que apenas lo hagan? Eso es precisamente lo que nos ha tocado afrontar, y lo que nos seguirá tocando por mucho tiempo. Digamos, modestamente, hasta 1901; y eso es también nuestra distinción; no nos valoraríamos bastante a nosotros mismos, si deseáramos que fuese de otro modo. Nos dejarnos confundir. Estamos creciendo y en nuestro cambio perpetuo nos desprendemos de las cortezas viejas, estrenamos piel nueva cada primavera, no dejamos de ser cada vez más jóvenes, más futuros, más elevados y más fuertes,echamos raíces cada vez con más fuerza en lo profundo –en el Mal–, mientras a la vez abrazamos el cielo siempre con más amor y amplitud y absorbemos su luz, cada vez más sedientos, con todas nuestras ramas y todas nuestras hojas. Crecemos como los árboles –como todo lo que vive, ¡qué difícil es comprender esto!–. Crecemos no sólo por un lado, sino por todas partes, no en una dirección, sino tanto hacia arriba y hacia fuera como hacia dentro y hacia abajo. Nuestra fuerza actúa a la vez en el tronco, en las ramas y en las raíces, no nos corresponde hacer algo por separado ni ser algo separado... Esto, como he dicho, es lo que nos ha tocado afrontar; crecemos hacia lo alto, ¡y eso debería ser nefasto para nosotros, pueshabitamos cada vez más cerca del rayo! Tanto mejor, no por eso lo vamos a honrar menos, y permanece lo que no queremos compartir ni comunicar: la fatalidad de la altura, nuestra fatalidad."


(Aforismo 371, "La Gaya Ciencia". La imagen, "El soñador" de Caspar David Friedrich.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario