lunes, 24 de diciembre de 2012

"El psicoanálisis, un estilo de vida" (*)


En este año  2012, en nuestro grupo de los viernes, tratamos como tema principal el “deseo del psicoanalista”.
En múltiples ocasiones nos preguntamos “¿Qué es el analista?”.
El analista, según Freud, en el esquema del psicoanálisis[i], está involucrado en el conflicto psíquico. Por medio de la transferencia, surge un “acuerdo” entre el paciente y el psicoanalista, en el cual, el primero se compromete a decir todo, mientras que el analista se compromete a brindarle su ayuda.
De nuestro encuentro del “G-V”[ii] surgió la idea de que el deseo del analista es un lugar donde encontramos a un sujeto singular. Y el deseo es la intervención del analista.
Cabe aclarar también que el analista no es un ser, es un deseo, y la resistencia es del sujeto.
El deseo del psicoanalista será situado en el registro del otro. El deseo del psicoanalista no es entonces, el deseo personal de un psicoanalista, sino que es una función indispensable para la función del deseo como exigiendo el reconocimiento, dice Cottet[iii].
En el seminario X de Lacan, se indica que el deseo del deseo es el deseo del otro: tiene una necesidad de reconocimiento del otro. Ya que el otro instituirá algo, lo que se desea para ser reconocido.
Según Alexandre Kojeve, en su obra “La dialéctica del amo y del esclavo en Hegel”, desear el deseo de otro es también desear que el valor que uno representa sea el valor deseado por ese otro. Es el deseo de pretender ser reconocido como un valor independiente. Todo deseo humano de la realidad humana se ejerce en función del deseo de reconocimiento. Es decir: quiero ser reconocido por ese otro.
Un psicoanalista es alguien que se responsabiliza de la cura psicoanalítica, a través de las palabras.
El analista es el que debe trasmitir la verdad, lo que está oculto, aquello que no quiere revelarse, fragmentado por el inconsciente.  El analista tiene esa función destinada a posibilitarle al sujeto a tomar el camino del deseo, para transformar ese goce torturado, para dar lugar a algo diferente. El analista no responderá por el analizante, pero si dejará una hiancia, donde el sujeto descubrirá su propia respuesta.
El psicoanálisis es un método de investigación y de tratamiento del aparato psíquico  es una teoría del funcionamiento normal y patológico. Y asimismo, es una disciplina que está basada en la dimensión de la palabra, y sobre todo de la palabra en tanto al relato se refiere, es decir, el dialogo. El análisis es un proceso que sigue su propio camino.
El psicoanálisis apunta a analizar caso por caso. En el Seminario I de Lacan[iv], en “Los escritos técnicos de Freud”, vemos que el progresivo descubrimiento del análisis, y consiste en estudiar cada caso en su singularidad. Es decir, que está centrado en la noción de que la reconstitución completa de la historia del sujeto, es el elemento esencial constitutivo y estructural del progreso analítico.
Esta dimensión revela cómo acentuó Freud en cada caso los puntos esenciales, a la cual llama situaciones de la historia. Lacan dice: La historia no es el pasado, la historia está historizada en el presente, porque ha sido vivido en el pasado.
Freud trata una y otra vez la reconstrucción de la historia del sujeto.
En “Análisis terminable e interminable”, Freud dice al respecto: “Entre los factores que  influencian los progresos psicoanalíticos  y añaden dificultades del  mismo modo que las resistencias,  deben tenerse en cuenta, no solo la naturaleza del yo del paciente sino la individualidad del analista.
El psicoanálisis es un estilo de vida, una vocación, y yo muchas veces he pensado que si no amamos al psicoanálisis no estaríamos involucrados en el mismo. Y creo que todo esto está ligado al deseo del psicoanalista.


[i] Cottet;         “Cap. XIII: Estrategia y táctica”.
[ii] GV: Grupo de los viernes.
[iii] Cottet;      “Cap. XVI: Acción del psicoanalista”
[iv] Seminario 1 Lacan Los escritos técnicos de freud

(*) Ponencia Presentada por participante del Grupo de los Viernes en la Jornada realizada el 1° de Diciembre de 2012. CABA, Argentina.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario